Apertura de puerta
70 €Sin romper la cerradura siempre que se pueda.
Más de 60 años ofreciendo servicios de cerrajería y carpintería metálica en Madrid y alrededores para particulares, comunidades de propietarios, comercios y empresas.
En Collado Villalba hacemos apertura de puertas, cambio de cerraduras y trabajos de cerrajería y carpintería metálica.
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Sí. Cerrajería Jimenez e Hijos atiende en Collado Villalba y el resto de Madrid. Escríbenos y te contestamos.
Dentro de nuestro horario (de lunes a viernes, de 9:00 a 20:00), lo antes que podamos. Escríbenos y te decimos un tiempo.
Desde 70 €, sin romper la cerradura siempre que se pueda. Es orientativo: el precio final depende de la cerradura y de dónde estés.
De lunes a viernes, de 9:00 a 20:00.
Sin romper la cerradura siempre que se pueda.
Sí. Si el cilindro asoma varios milímetros por fuera de la puerta o del escudo, es más fácil agarrarlo y romperlo. Lo ideal es que quede a ras. Un cerrajero puede medirlo y poner un bombín del largo correcto o un escudo que lo cubra.
Un cerrajero serio lo pide: DNI con la dirección, contrato de alquiler, escritura, un recibo a tu nombre o un vecino que te conozca. Si lo tienes todo dentro, se suele comprobar en cuanto se abre la puerta. Desconfía de quien abre cualquier puerta sin preguntar nada.
Primero, comprueba si alguien de confianza tiene una copia: es lo más rápido y barato. Si no, llama a un cerrajero, explícale si la puerta está cerrada de golpe o con la llave echada y pide el precio antes de que salga. Ten a mano algo que acredite que vives ahí.
Algunos cerrajeros abren coches y otros no, porque requiere herramientas y conocimientos distintos, sobre todo en coches modernos con llave electrónica. Pregúntalo al llamar. Si tu seguro del coche tiene asistencia en carretera, comprueba primero si te lo cubre.
Normalmente sí, aunque a veces hay que adaptar el hueco o reforzar la madera. En puertas antiguas de valor se puede buscar una cerradura que respete su aspecto y mejore la seguridad por dentro.
Suele ser suciedad o desgaste. Un poco de grafito en polvo o un lubricante específico para cerraduras ayuda; el aceite de cocina no, porque atrapa el polvo y a la larga lo empeora. Si sigue duro, puede que la puerta haya descolgado y la cerradura roce, o que el bombín esté gastado.